Cambios en la Composición y Destino de las Exportaciones

jueves, 12 de abril de 2007

Escribe Félix Jiménez


___________________________________________________________________


Durante los años noventa las exportaciones crecen a tasas históricamente conocidas. Lo que sí se acelera es el crecimiento de las importaciones; por esta razón la economía registra recurrentes déficits comerciales. Recién a partir del 2001 se produce un cambio significativo en la tasa de crecimiento de las exportaciones de bienes. De 1994 al 2000, en 6 años, éstas aumentan en 57.2% en dólares corrientes; pero en los siguientes seis años, del 2000 al 2006, aumentan en 242.5%.

¿Qué efecto tiene este crecimiento en la composición y en el destino de las exportaciones? ¿Cambió definitivamente el peso histórico que las exportaciones tradicionales tenían sobre el total? ¿Se diversificó el destino de las exportaciones con la apertura de los años noventa?

En el año 1994 las exportaciones no tradicionales representaban el 27.5% del total. Este porcentaje aumenta hasta un promedio de 30% entre los años 1997 y 2001. Alcanza su máximo de 34.2% en 1998. Después, baja monotónicamente hasta alcanzar, en el año 2006, niveles registrados en los años 1979-1985: a 28.8% en el 2003; a 27.2% en el 2004; a 24.7% en el 2005 y a 22.2% en el 2006. Por otro lado, si tomamos el conjunto de los doce años, de 1994 al 2006, la participación de las exportaciones tradicionales aumentaron de 71.4% a 77.2%.

El dominio de las exportaciones tradicionales no es nuevo. Lo nuevo es que este dominio ocurre en un escenario neoliberal con contratos de estabilidad jurídica y tributaria, con «óbolos mineros», con salarios africanos y con inexistentes articulaciones sectoriales en la economía interna, todo lo cual habría configurado una auténtica «economía de enclave» con escasísimos retornos para la economía nacional. En el período 1950-1977, se registró un superávit comercial promedio de 0.5% del PBI, mientras que la renta de factores privado reportaba un déficit promedio de -2% del PBI. Estos porcentajes siguen siendo bajos y del mismo signo durante 1978-1990: 2.7% de superavit comercial y -1.7% de déficit en la renta de factores privado. Este comportamiento cambia en los años del fujimorismo: las dos balanzas registran déficit: -2.3% en la balanza comercial y -1.2% en la renta de factores privado. Después, en los años 2001-2006, cuando fructificaron las «gollerías» neoliberales, el superávit comercial de 3.7% del PBI fue compensado por el déficit de -3.5% en la renta de factores, que básicamente incluye repatriación de utilidades de las inversión extranjera directa.

Por el lado del destino de las exportaciones, el continente americano mantuvo el mayor porcentaje: 50.9% en el 2006. Al interior, el principal destino fue los Estados Unidos. Durante los años 1994 al 2005, su participación en las exportaciones totales casi se duplicó: de 16.2% aumento a 30.9%. Sin embargo, hay que señalar que en el 2006, esta participación descendió a 23.7%, coincidiendo con la desaceleración del crecimiento de la economía norteamericana iniciada a fines del año 2005.

En consecuencia, la apertura no produjo cambios duraderos en la composición de las exportaciones. Pero, dio lugar a una economía de «enclave especial» expuesta, como antes --aunque con efectos de distinto grado en la economía interna--, a estrangulamientos externos derivados de cambios adversos en los términos de intercambio. Y, por el lado del destino de las exportaciones, más que una diversificación de mercados, el neoliberalismo produjo una mayor concentración hacia el continente americano y, dentro de este, hacia el mercado norteamericano.

Actualidad Económica del Perú

Aportando al debate con alternativas económicas desde 1978

Archives