La Emoción de las Tribunas

lunes, 10 de septiembre de 2007

Las Vicisitudes del Tratado de Libre Comercio en el Congreso de los Estados Unidos

Escribe Pedro Francke



Está por acabar el segundo tiempo del partido llamado TLC y el resultado final todavía está por decidirse. ¿Llegará un gol de último minuto como el de Paolo Guerrero que nos permitiera empatar a Colombia?


Cuando firmaron las enmiendas al TLC y las hicieron aprobar en el Congreso, el gobierno de Alan-Confiep saltó de alegría. Como su política era "TLC si o si", no importaban las condiciones. Pensaron que las exigencias de los demócratas norteamericanos de que se respeten los derechos laborales eran un discurso vacío.


Pero luego los representantes de ese grupo, Charles Rangel y Sander Levin, dijeron que no aprobarían el TLC si no se cumplían las condiciones laborales incluidas
en las enmiendas. Cuando estos congresistas norteamericanos norteamericanos visitaron Perú en agosto pasado, "García y su gobierno anunciaron su 'firme compromiso' de modificar el marco legal en cinco renglones clave para ajustar su legislación en concordancia con el TLC. Esos renglones corresponden al establecimiento de contratos a plazo fijo, contratación de servicios externos (outsourcing), derecho de los trabajadores a la huelga, disposiciones sobre discriminación sindical y protección del derecho de los trabajadores a organizarse". Así lo dice un informe del Congreso estadounidense.


Lo cierto es que en el Perú no se respeten derechos laborales mínimos. Dos tercios de los trabajadores mineros están en services o subcontratas, a pesar de la promesa del entonces candidato García de "acabar con las services abusivas". La lista de trabajadores que tratan de hacer un sindicato y son despedidos, es larguísima y crece
cada día. Una mujer embarazada, Nora Delgado, ha sido despedida hace poco de IPAE, centro de formación empresarial, impunemente. Ello contradice claramente los derechos básicos de los trabajadores aprobados internacionalmente así como en las enmiendas al TLC. Un informe detallado al respecto puede verse en http://alianzapdl.blogspot.com/.


Cierto también es que el actual gobierno prácticamente no ha hecho nada al respecto. Por el contrario, ha trabado la aprobación de la Ley General de Trabajo, que podría iniciar algunas mejoras en este sentido. Los empresaurios peruanos quieren seguir compitiendo en base al cholo barato, aunque ello no desarrolle el país. Mientras la economía crece al 7% anual y las ganancias de las empresas alcanzan récords, los salarios promedio no aumentan nada.


A los empresaurios les cuenta tanto aceptar que se repongan derechos
laborales, que ya algunos empiezan a preferir que no se apruebe el TLC. Roque Benavides, ex - presidente de la Confiep, ahora ha dicho que “se avance lo más rápido en la aprobación del TLC (...) pero sin aceptar ponernos de rodillas (…) Sinceramente no se acaba el mundo si no lo ratifican, tendremos que exportar a otros mercados”.


¿Podrá el gobierno convencer a los demócratas que en el Perú se respetan los derechos laborales, cuando eso no es verdad? ¿Cederá el gobierno Alan-Confiep y repondrán algunos derechos a los trabajadores? ¿O dejarán que el TLC se vaya por la borda?
El segundo tiempo del partido TLC acaba en unas semanas. Pero puede haber tiempos suplementarios.

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